Introducción
Si eres amante de los postres pero te preocupa mantener una alimentación equilibrada, el cheesecake proteico bajo en carbohidratos se convertirá en tu nueva tentación favorita. Este postre combina lo mejor de ambos mundos: una textura cremosa, un sabor irresistible y una composición nutricional que encaja perfectamente en dietas fitness, keto o bajas en azúcar. A diferencia del cheesecake tradicional, esta versión incluye ingredientes ricos en proteínas, endulzantes naturales y harinas saludables que reducen al mínimo la carga de carbohidratos sin sacrificar el sabor. Además, es una excelente opción para quienes buscan mejorar su masa muscular, controlar los antojos dulces y cuidar su figura al mismo tiempo.
En este artículo descubrirás cómo preparar un cheesecake proteico bajo en carbohidratos paso a paso, cuáles son sus beneficios para la salud, qué ingredientes elegir y cómo adaptarlo a tu estilo de vida. También exploraremos sus variaciones más populares —como el cheesecake Herbalife o el cheesecake keto de fresa— y resolveremos las dudas más frecuentes sobre calorías y valor nutricional.
Descubre grandes ideas como mousse de queso cottage proteico, otro postre perfecto para quienes buscan placer sin culpa.
Qué es un cheesecake proteico bajo en carbohidratos
Definición del cheesecake proteico
El cheesecake proteico bajo en carbohidratos es una versión moderna y saludable del clásico pastel de queso. A diferencia del cheesecake tradicional, que suele estar cargado de azúcar y harinas refinadas, esta alternativa se elabora con ingredientes ricos en proteínas y con bajo índice glucémico. Su objetivo es ofrecer una experiencia deliciosa sin comprometer tus metas nutricionales.
En lugar de azúcar, se utilizan endulzantes naturales como la stevia o el eritritol, y las harinas tradicionales se sustituyen por opciones más ligeras, como la harina de almendra o de coco. Además, incluye fuentes de proteína de alta calidad, como suero de leche (whey protein), caseína o proteína vegetal, lo que contribuye a la reparación muscular y a mantener la saciedad por más tiempo.
Este tipo de cheesecake bajo en carbohidratos no solo es perfecto para quienes siguen una dieta keto o fitness, sino también para quienes buscan controlar el azúcar en sangre o disfrutar de un postre sin culpa. Con una textura suave, un sabor auténtico y un equilibrio nutricional notable, es la alternativa ideal para quienes desean cuidar su cuerpo sin renunciar al placer del dulce.
Origen y evolución del postre saludable
La tendencia del cheesecake proteico bajo en carbohidratos nació como parte del auge de la repostería saludable. A medida que las dietas bajas en carbohidratos y altas en proteínas ganaron popularidad, especialmente entre deportistas y personas activas, surgió la necesidad de crear versiones más equilibradas de los postres clásicos.
Durante la última década, el interés por los postres funcionales ha crecido enormemente. Marcas como Herbalife y comunidades de fitness han contribuido a popularizar recetas como el cheesecake proteico o el cheesecake keto, demostrando que el sabor y la nutrición pueden coexistir.
Hoy en día, esta receta se encuentra en blogs de cocina saludable, menús de cafeterías fit e incluso en versiones comerciales listas para consumir. Gracias a su adaptabilidad, puede elaborarse tanto al horno como sin cocción, y personalizarse con sabores como fresa, chocolate o vainilla sin afectar su perfil nutricional.
En resumen, el cheesecake proteico bajo en carbohidratos representa la evolución del postre tradicional hacia una opción más inteligente y consciente, ideal para quienes desean equilibrar placer y bienestar.
Beneficios del cheesecake proteico bajo en carbohidratos
Alto contenido de proteínas y saciedad prolongada
Uno de los principales beneficios del cheesecake proteico bajo en carbohidratos es su alto contenido de proteínas, un nutriente esencial para la reparación muscular y la recuperación después del ejercicio. Gracias a ingredientes como el queso cottage, el yogur griego y los polvos proteicos (whey o vegetal), cada porción aporta una cantidad significativa de proteína de calidad.
Estas proteínas ayudan a mantener la sensación de saciedad por más tiempo, evitando los antojos innecesarios y reduciendo la ingesta calórica diaria. Por esta razón, este tipo de cheesecake es ideal para quienes siguen un plan de pérdida de peso o buscan mantener su masa muscular sin renunciar al placer de un postre cremoso.
Reducción de azúcar y control glucémico
A diferencia de un cheesecake tradicional, que puede contener más de 30 gramos de azúcar por porción, el cheesecake bajo en carbohidratos utiliza endulzantes naturales como la stevia, el eritritol o el monk fruit. Estos edulcorantes no solo aportan dulzura sin calorías vacías, sino que también ayudan a mantener estables los niveles de glucosa en sangre.
Esto convierte al cheesecake proteico en una excelente opción para personas con resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 o aquellas que desean reducir el consumo de azúcar refinado. Además, al eliminar los picos de glucosa, se mejora el control del apetito y se reduce la fatiga que normalmente sigue a los postres convencionales.
Ideal para dietas keto, low carb o fitness
El cheesecake proteico bajo en carbohidratos se adapta perfectamente a diferentes estilos de alimentación saludable. Su equilibrio entre grasas buenas, proteínas y bajo contenido de carbohidratos lo hace apto para dietas keto, low carb o fitness.
Por ejemplo, al utilizar harina de almendra o de coco en la base, se reduce la cantidad de carbohidratos netos sin perder textura ni sabor. Al mismo tiempo, la inclusión de fuentes proteicas y grasas saludables provenientes del queso o del yogur aporta energía estable y sostenida, perfecta para quienes entrenan o buscan una dieta equilibrada.
Impacto positivo en la composición corporal
Incorporar regularmente un cheesecake proteico bajo en carbohidratos dentro de una dieta balanceada puede influir positivamente en la composición corporal. Gracias a su contenido en proteínas, este postre favorece el mantenimiento y desarrollo de masa magra, mientras que su bajo índice glucémico ayuda a reducir la acumulación de grasa corporal.
Además, al ser un postre saciante y nutritivo, reduce la necesidad de recurrir a opciones ultraprocesadas o ricas en azúcares simples. De este modo, disfrutar de un trozo de cheesecake saludable puede formar parte de una estrategia efectiva para alcanzar y mantener un peso saludable sin renunciar al sabor.
Ingredientes principales del cheesecake proteico bajo en carbohidratos

Quesos y alternativas saludables
El ingrediente estrella de cualquier cheesecake proteico bajo en carbohidratos es, sin duda, el queso. Para lograr una textura cremosa y un sabor equilibrado, se recomienda usar opciones como queso crema light, queso cottage o ricotta baja en grasa. Estas alternativas aportan proteínas de alta calidad sin exceso de calorías ni carbohidratos.
Otra excelente opción es el queso mascarpone light, ideal para quienes buscan una textura más suave y un sabor ligeramente dulce. Si prefieres un perfil más liviano, el yogur griego natural sin azúcar puede sustituir parte del queso crema, reduciendo las grasas y añadiendo probióticos beneficiosos para la digestión.
El secreto está en combinar la proporción correcta de grasas saludables y proteínas para mantener la consistencia perfecta sin añadir harinas refinadas ni azúcares ocultos.
Fuentes de proteína de calidad
Uno de los elementos que distingue a un cheesecake proteico bajo en carbohidratos es la inclusión de polvos proteicos. Estos no solo mejoran el perfil nutricional, sino que también aportan estructura al postre. Entre las opciones más recomendadas se encuentran:
| Tipo de proteína | Características | Ideal para |
|---|---|---|
| Whey Protein (suero de leche) | Alta biodisponibilidad, sabor neutro | Postres horneados y cremosos |
| Caseína | Textura espesa y saciante | Cheesecakes densos o fríos |
| Proteína vegetal (guisante, arroz, soja) | Fuente vegetal, sin lactosa | Dietas veganas o intolerantes a la lactosa |
Si buscas un sabor neutro, la whey protein es la opción más versátil. En cambio, si deseas una textura más firme, la caseína aporta cuerpo y estabilidad, ideal para versiones horneadas.
Endulzantes bajos en carbohidratos
Uno de los puntos clave en este tipo de receta es elegir el endulzante adecuado. Los más utilizados son eritritol, stevia y monk fruit, ya que aportan dulzura sin elevar el nivel de azúcar en sangre.
- Eritritol: aporta un dulzor similar al azúcar, pero sin calorías. No deja sabor amargo y se comporta bien en el horneado.
- Stevia: 100% natural, de alta intensidad. Perfecta para quienes buscan reducir al máximo las calorías.
- Monk Fruit: alternativa natural y suave, ideal para quienes no toleran el sabor de la stevia.
Combinar una pequeña cantidad de eritritol con stevia mejora la textura y el sabor, logrando un resultado más similar al azúcar tradicional sin afectar el perfil nutricional.
Base del cheesecake saludable
La base del cheesecake bajo en carbohidratos suele ser el elemento más problemático en las versiones tradicionales, ya que se elabora con galletas procesadas ricas en azúcar y grasa. En su versión saludable, se sustituyen por ingredientes naturales como:
- Harina de almendras o coco: bajas en carbohidratos y con un delicioso sabor a nuez.
- Copos de avena integral: opción más ligera y rica en fibra (moderada en carbohidratos).
- Galletas keto caseras trituradas: elaboradas con almendra, huevo y mantequilla natural.
Para unir los ingredientes, se utiliza mantequilla derretida o aceite de coco, creando una base crujiente pero nutritiva. Así se mantiene el equilibrio entre sabor, textura y salud.
Cómo hacer un cheesecake proteico bajo en carbohidratos paso a paso
Preparar un cheesecake proteico bajo en carbohidratos es más sencillo de lo que parece. Con los ingredientes adecuados y algunos trucos de cocina saludable, puedes conseguir una textura cremosa, un sabor equilibrado y un postre apto para tu estilo de vida fitness o keto.

Preparación de la base crujiente saludable
Comienza con la base, la estructura del cheesecake. Mezcla harina de almendras (o de coco), un poco de eritritol y una cucharada de mantequilla derretida o aceite de coco. Esta combinación reemplaza las galletas tradicionales cargadas de azúcar por una alternativa rica en fibra y baja en carbohidratos.
Presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable forrado con papel vegetal. Aplana bien para lograr una superficie uniforme y hornea durante 8 a 10 minutos a 180 °C (350 °F), hasta que esté ligeramente dorada. Luego deja enfriar mientras preparas el relleno.
Elaboración del relleno proteico
En un tazón grande, mezcla queso crema light, yogur griego natural, proteína en polvo (whey o vegetal) y huevos. Añade también tu endulzante preferido —como eritritol o stevia— y esencia de vainilla natural.
Bate todo hasta obtener una mezcla homogénea, sin grumos. Este paso es clave para garantizar que el cheesecake proteico bajo en carbohidratos mantenga su textura cremosa sin necesidad de añadir harinas ni espesantes.
Si lo deseas, puedes añadir ralladura de limón o una cucharada de mantequilla de almendras para un sabor extra.
Horneado o versión sin horno
Existen dos maneras de preparar tu cheesecake bajo en carbohidratos: al horno o sin cocción.
- Versión al horno: Vierte la mezcla sobre la base prehorneada y cocina a 160 °C (320 °F) durante 40 a 45 minutos, hasta que el centro esté casi firme. Evita sobrehornear para que no se agriete.
- Versión sin horno: Mezcla todos los ingredientes del relleno con gelatina sin sabor disuelta y refrigera durante 4 a 6 horas. Es una opción rápida y perfecta para los meses calurosos.
Ambas versiones mantienen el equilibrio entre cremosidad y valor nutricional, adaptándose a tus preferencias personales.
Tiempo de enfriado y conservación
Después del horneado, deja enfriar el cheesecake a temperatura ambiente antes de refrigerarlo. Cúbrelo con film plástico para evitar que absorba olores del refrigerador y déjalo reposar al menos 6 horas, preferiblemente toda la noche.
Una vez listo, puedes conservar tu cheesecake proteico bajo en carbohidratos hasta 5 días en refrigeración o 2 meses en el congelador. Para servir, acompaña con frutas frescas bajas en azúcar como fresas o arándanos, o añade un toque de canela y coco rallado.
Con estos pasos, disfrutarás de un postre gourmet que no solo luce espectacular, sino que también cuida tu salud y tu figura.
Variaciones populares del cheesecake proteico
El cheesecake proteico bajo en carbohidratos es tan versátil que puedes adaptarlo a casi cualquier gusto o necesidad. Desde versiones frutales hasta opciones con chocolate o sabores internacionales, este postre saludable puede reinventarse fácilmente sin perder su equilibrio nutricional.
Cheesecake proteico de fresa
Si te gustan los sabores frescos y naturales, el cheesecake proteico de fresa es una excelente opción. Solo necesitas agregar fresas frescas o congeladas al relleno junto con una cucharada de proteína sabor fresa o vainilla.
Puedes preparar una cobertura casera con puré de fresas y unas gotas de stevia, cocinándola unos minutos hasta espesar. Esta versión es rica en antioxidantes y perfecta para quienes desean un toque frutal sin añadir azúcar.
Además, la fresa combina muy bien con el queso crema y aporta un color atractivo sin necesidad de colorantes artificiales.
Cheesecake proteico de chocolate
Para los amantes del cacao, el cheesecake proteico bajo en carbohidratos con chocolate ofrece una textura densa y un sabor intenso sin comprometer la salud. Basta con sustituir parte de la proteína neutra por proteína sabor chocolate y añadir una o dos cucharadas de cacao puro sin azúcar.
El resultado es un postre cremoso, bajo en carbohidratos y con un perfil de grasas saludables gracias al queso light y al cacao natural. Puedes decorarlo con virutas de chocolate negro (mínimo 85% cacao) o con una capa fina de crema de avellanas sin azúcar.
Cheesecake proteico con sabor Herbalife
El cheesecake Herbalife se ha popularizado por su facilidad y aporte proteico balanceado. Se elabora utilizando batido de proteína Herbalife como base del relleno, lo que garantiza un sabor consistente y un perfil nutricional completo.
Puedes elegir entre sabores como vainilla, cookies & cream o cappuccino, adaptándolo a tu gusto personal. Este tipo de cheesecake es ideal para quienes siguen planes de nutrición Herbalife o buscan una forma práctica de incluir proteína en su dieta diaria.
Cheesecake “fara branza” y “e pjekur”: versiones internacionales
En Europa del Este, especialmente en Rumanía y Albania, existen versiones tradicionales como el cheesecake “fara branza” y el cheesecake “e pjekur”, que inspiran variantes proteicas modernas.
El fara branza se caracteriza por ser más ligero y sin base de galleta, mientras que el e pjekur es una versión horneada con textura más compacta. Adaptar estas recetas a un formato bajo en carbohidratos permite disfrutar de sabores auténticos con un enfoque saludable.
Ambas alternativas demuestran que el concepto de cheesecake proteico bajo en carbohidratos trasciende fronteras, fusionando tradición y nutrición.
Información nutricional y calorías del cheesecake proteico bajo en carbohidratos
Conocer el perfil nutricional del cheesecake proteico bajo en carbohidratos te ayudará a entender por qué es una opción más equilibrada que la versión tradicional. Aunque cada receta puede variar según los ingredientes usados, los valores promedio por porción te darán una idea clara de sus beneficios.

Valor nutricional por porción
A continuación se muestra una tabla aproximada basada en una porción estándar (1/8 de cheesecake preparado con queso crema light, yogur griego y proteína whey):
| Nutriente | Cantidad aproximada |
|---|---|
| Calorías | 180–220 kcal |
| Proteínas | 18–22 g |
| Grasas saludables | 9–12 g |
| Carbohidratos netos | 4–6 g |
| Azúcares | <1 g |
| Fibra | 1–2 g |
Estos valores pueden modificarse fácilmente ajustando las proporciones de proteína o el tipo de endulzante. Por ejemplo, usar yogur griego sin grasa reduce las calorías, mientras que optar por mascarpone incrementa el contenido graso, ofreciendo una textura más cremosa.
Comparativa con cheesecake tradicional
Para visualizar la diferencia nutricional, comparemos el cheesecake proteico bajo en carbohidratos con una porción estándar de cheesecake clásico:
| Tipo de cheesecake | Calorías | Proteína | Carbohidratos | Azúcar |
|---|---|---|---|---|
| Tradicional | 420 kcal | 6 g | 32 g | 28 g |
| Proteico bajo en carbohidratos | 200 kcal | 20 g | 5 g | <1 g |
Como puedes ver, la diferencia es considerable. El cheesecake saludable aporta más del triple de proteínas y contiene un 80% menos de azúcar, lo que lo hace perfecto para quienes buscan controlar el peso o reducir el consumo de carbohidratos sin renunciar al postre.
Cómo ajustar las calorías según tus objetivos
Una de las ventajas del cheesecake bajo en carbohidratos es su flexibilidad. Puedes adaptarlo fácilmente según tus metas personales:
- Para aumentar masa muscular: agrega más proteína en polvo o un poco de mantequilla de frutos secos en la base para incrementar el aporte calórico y proteico.
- Para perder peso: usa queso cottage y yogur sin grasa, junto con stevia como único endulzante.
- Para mantenimiento: equilibra ambas versiones para lograr un postre con buena textura, sabor y aporte nutricional balanceado.
Independientemente de tu objetivo, este postre te permitirá disfrutar sin culpa, con energía estable y sin los picos de azúcar típicos de la repostería convencional.
Consejos para lograr un cheesecake perfecto
Preparar un cheesecake proteico bajo en carbohidratos exitoso no solo depende de los ingredientes. Los pequeños detalles durante la preparación y el horneado marcan la diferencia entre un resultado seco o una textura cremosa y delicada digna de una pastelería profesional.
Evitar grietas y texturas secas
Uno de los errores más comunes al hornear cheesecake es que la superficie se agriete. Esto ocurre cuando la mezcla se hornea a temperatura demasiado alta o se enfría bruscamente. Para evitarlo:
- Hornea a baja temperatura (entre 150–160 °C) y utiliza un baño María si es posible.
- No sobrebatas la mezcla; el exceso de aire genera grietas al enfriar.
- Deja que el pastel se enfríe dentro del horno con la puerta entreabierta durante 30 minutos antes de sacarlo.
Estos pasos ayudan a conservar la humedad natural del relleno proteico y mantener la textura suave característica del cheesecake bajo en carbohidratos.
Ajustar la dulzura y la cremosidad
El equilibrio entre dulzor y cremosidad define el éxito del postre. Si utilizas eritritol o stevia, ajusta la cantidad con cuidado, ya que estos endulzantes son más potentes que el azúcar común. Una buena práctica es mezclar ambos para obtener un sabor más natural.
Para lograr una cremosidad perfecta, combina queso crema light con yogur griego o ricotta baja en grasa. Si prefieres una textura más densa, añade una cucharada adicional de proteína en polvo.
La clave está en encontrar tu punto personal, ajustando según el tipo de proteína y tus preferencias de sabor.
Conservación y duración en refrigeración
El cheesecake proteico bajo en carbohidratos puede durar entre 4 y 5 días en refrigeración sin perder su textura, siempre que se conserve correctamente. Guarda el pastel en un recipiente hermético o cúbrelo con film plástico para evitar la absorción de olores.
Si planeas conservarlo por más tiempo, puedes congelarlo. Córtalo en porciones individuales, envuélvelas en papel film y guárdalas hasta por 2 meses. Para disfrutarlo, simplemente descongélalo en el refrigerador durante la noche.
Un truco adicional: sirve el cheesecake frío, pero no helado. Deja reposar la porción a temperatura ambiente durante 10 minutos antes de comerla. Así realzarás su aroma, textura y sabor.
Con estos consejos, tu cheesecake proteico bajo en carbohidratos no solo tendrá un aspecto profesional, sino también un sabor equilibrado y una consistencia irresistible.
Preguntas frecuentes sobre el cheesecake proteico bajo en carbohidratos (FAQs)
A continuación respondemos las dudas más comunes que surgen al preparar y disfrutar un cheesecake proteico bajo en carbohidratos. Estas respuestas te ayudarán a comprender mejor su valor nutricional, su versatilidad y su impacto en la dieta.
¿Qué tan saludable es el cheesecake?
Todo depende de los ingredientes que uses. Un cheesecake tradicional contiene altos niveles de azúcar, mantequilla y harinas refinadas, lo que eleva sus calorías y reduce su valor nutricional. En cambio, el cheesecake proteico bajo en carbohidratos utiliza fuentes de proteína de calidad, grasas saludables y endulzantes naturales.
Este tipo de postre es mucho más ligero, favorece la saciedad y ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Por lo tanto, puede formar parte de una alimentación saludable, siempre que se consuma con moderación y como parte de una dieta equilibrada.
¿Cuántas calorías tiene un cheesecake keto?
El cheesecake keto o cheesecake bajo en carbohidratos contiene en promedio 180 a 220 calorías por porción, dependiendo de los ingredientes utilizados. Su composición típica incluye entre 18 y 22 gramos de proteína, 4 a 6 gramos de carbohidratos netos y una buena dosis de grasas saludables provenientes del queso crema y la harina de almendra.
En comparación con un cheesecake clásico, que puede superar las 400 calorías, esta versión es más nutritiva y compatible con planes de control de peso o dietas cetogénicas.
¿Cuántas calorías tiene un cheesecake sin azúcar?
El cheesecake sin azúcar comparte muchas características con el cheesecake proteico bajo en carbohidratos, ya que ambos eliminan los azúcares refinados. Su valor calórico ronda las 200 calorías por porción, aunque puede variar según la cantidad de proteína en polvo y el tipo de endulzante empleado.
Lo más importante es que al usar eritritol, stevia o monk fruit, se logra un dulzor natural sin afectar el índice glucémico. Así puedes disfrutar de un postre delicioso, incluso si estás reduciendo la ingesta de azúcares añadidos.
¿Cuántas calorías tiene un cheesecake de fresa?
El cheesecake proteico de fresa bajo en carbohidratos contiene alrededor de 190 a 210 calorías por porción, dependiendo de la cantidad de fruta utilizada. Las fresas aportan antioxidantes, fibra y un toque de dulzura natural sin aumentar mucho el total de carbohidratos.
Si quieres mantener tu postre dentro de un perfil bajo en azúcar, usa puré de fresas frescas sin azúcar añadido y una proteína sabor vainilla o neutra para equilibrar el sabor.
Conclusión y recomendaciones finales
El cheesecake proteico bajo en carbohidratos demuestra que los postres pueden ser deliciosos y saludables al mismo tiempo. Esta receta combina una textura suave, un sabor auténtico y un equilibrio nutricional que la convierte en una opción ideal para quienes desean disfrutar sin culpa.
Gracias a su alto contenido de proteínas y bajo aporte de carbohidratos, este postre favorece la saciedad, el control del apetito y el mantenimiento de la masa muscular. Además, su flexibilidad permite adaptarlo fácilmente a distintos objetivos: perder peso, ganar músculo o simplemente mantener una alimentación equilibrada.
Si buscas una alternativa al cheesecake tradicional que se ajuste a un estilo de vida fitness o low carb, esta versión es la elección perfecta. Con los ingredientes adecuados —queso crema light, yogur griego, proteína en polvo y endulzantes naturales— puedes disfrutar de un postre gourmet con beneficios reales para tu salud.
No olvides que la clave está en el equilibrio: disfrutar de un trozo de cheesecake bajo en carbohidratos dentro de una dieta variada y un estilo de vida activo es la mejor forma de mantener resultados sostenibles.
No te pierdas nuestro postres proteicos sin azúcar añadido, donde encontrarás más ideas deliciosas y saludables para complementar tu menú semanal.
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Cheesecake proteico bajo en carbohidratos: la receta saludable que te encantará
- Total Time: 6 horas
- Yield: 8 porciones 1x
Description
Un cheesecake cremoso, alto en proteínas, bajo en carbohidratos y perfecto para mantenerte en forma sin renunciar al sabor.
Ingredients
- 400 g de queso crema bajo en grasa
- 200 g de yogur griego sin grasa
- 3 huevos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 2 cucharadas de edulcorante sin calorías
- 1 cucharada de harina de coco (opcional)
- Ralladura de limón al gusto
Instructions
- Precalentar el horno a 170°C.
- En un bol, mezclar el queso crema, el yogur, los huevos, la vainilla, el edulcorante y la ralladura de limón hasta obtener una mezcla homogénea.
- Agregar la harina de coco si se desea una textura más firme.
- Verter la mezcla en un molde desmontable previamente engrasado o forrado con papel vegetal.
- Hornear durante 45-50 minutos o hasta que el centro esté casi cuajado.
- Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego refrigerar durante al menos 4 horas antes de servir.
Notes
Para una textura más ligera, sustituye parte del queso crema por yogur griego sin grasa.
- Prep Time: 15 minutos
- Cook Time: 45 minutos
- Category: Postre
- Method: Horneado
- Cuisine: Saludable
Nutrition
- Serving Size: 1 porción
- Calories: 200 kcal
- Sugar: 2g
- Sodium: 180mg
- Fat: 10g
- Saturated Fat: 6g
- Unsaturated Fat: 4g
- Trans Fat: 0g
- Carbohydrates: 5g
- Fiber: 1g
- Protein: 20g
- Cholesterol: 70mg
Keywords: cheesecake, proteico, bajo en carbohidratos, postre saludable
